El día que esperamos cuatro años

Argentina jugará hoy la semifinal del Mundial 2019 ante Paraguay, el rival que nos eliminó en Bielorrusia y que nos ganó la final en 2007. Es hoy.

Es difícil borrar ese momento. Faltaban apenas 4 segundos para el final, Paraguay derrotaba 2-1 a nuestra selección en Bielorrusia y se metía en la final de vuelta. Argentina tuvo un tiro libre y Koltes, tras una buena distracción, no logró empatarlo. Fue ahí donde Arnaldo Báez, el 14 de ellos, le festejó a Diego en la cara que la pelota no había entrado en una de las tantísimas muestras de antideportividad que el futsal paraguayo suele tener. Eso quedó grabado en la retina de todos los que vimos el partido en vivo, mitad a través del Facebook de Brusa, mitad a través de una flojita transmisión oficial.

Luego, los de rojo y blanco fueron apabullados en la final ante Colombia (4-0). No fue la primera vez que Paraguay nos ganó en un Mundial. Incluso, es una selección a la que jamás le hemos ganado en la historia si solo hablamos de los certámenes de mayores. Sobre cinco enfrentamientos, ni siquiera hemos pellizcado un empate. La final en Mendoza en 2007 es algo que también muchos recordamos. 

El futsal argentino, en mayor o menor medida, espera el día de hoy hace cuatro años. El Mundial 2015 dejó un profundo dolor en la selección, que con el tiempo fue sanando y se transformó en la necesidad de volver a jugar con Paraguay. 

Antes del comienzo de Misiones 2019 y más con el sorteo realizado, el equipo de Avveduto tenía muy en claro que para ser campeón del mundo habría solo dos escollos importantes. Tras superar la fase de grupos sin ningún inconveniente y enfrentar a una flojísima Francia en cuartos, el primer duelo importante será hoy, desde las 20, ante Paraguay. Lo sabemos todos: periodistas, hinchas, dirigentes y fundamentalmente jugadores y cuerpo técnico. 

El equipo llega afilado, rápido y con mucho hambre pero sin haberse cruzado a un solo equipo kapanga en el Mundial. Distinto es lo de Paraguay, que ya se vapuleó con Uruguay, Brasil y Marruecos yendo incluso al alargue. 

Toda la estructura de la selección nacional se armó para este día, los entrenamientos, el esfuerzo, los días pedidos en el trabajo, los viajes, la preparación. Argentina entrena hace cuatro años para ganar hoy y ser finalista del Mundial que organiza. Si se da, mañana será otra historia. Y sin Colombia.