Los grandes también viajan

Los seniors de Don Orione se fueron a Carlos Paz para disputar un encuentro nacional. Entre joda y fernet, también jugaron. Mal no la pasaron...

Que los viajes son lo más lindo que tiene el deporte amateur no es una novedad, que con un gran recorrido en el deporte todavía puedan darse una vueltita por otros pagos, sí. Más allá de competir, todos quieren divertirse con su grupo de amigos y si es jugando a la pelota tiene un plus. Los seniors de Don Orione se organizaron y participaron del 14° Encuentro Nacional Senior de Fútbol 2019 que se realizó en Carlos Paz, Córdoba. 

Este ya tradicional evento para veteranos (no se nos calienten por esa palabra) es un torneo de fútbol 8 (siete más el arquero) que se juega en césped sintético. El objetivo es pasarla bien y los pibes (ahí la arreglamos) del Santo lo saben: hace 12 años que viajan y, claro, lo seguirán haciendo.

Su DT, Federico Romano, entiende que el resultado es lo de menos: “El objetivo es ir a divertirnos entre amigos. Somos los mismos que jugamos el Seniors de Fefusa, más otros que no juegan y aprovechan este evento para patear un rato y reírse”.

Y sí, definitivamente se divierten: “Jugamos al revés de cada posición. El arquero va de 9, el 9 de arquero, el zurdo por la derecha, el defensor al medio y así como se sientan cómodos en el momento”, explicó. 

“Le hace muy bien al grupo irse unos días a despejarse fuera de la provincia. Juntarse con otros equipos que ya conocemos de ir tantos años, pero sobre todo, compartir un buen momento entre nosotros”, cerró el deté.

El plantel que viajó: Armando Chandia, Alejandro Chiconi, Gustavo Cartisano, Federico Romano, Dario Difonzo, Carlos González, Dante Lucero, Fabricio Cartizano, Leonardo Romano, Alejandro Perez, Pablo Martín Vicente, David Ojeda, Diego Gómez, Marcelo Castañeda, Carlos Cortez, Pedro Lavolpicella y Omar Campanello.

Como no podía ser de otra manera, los grandes también se prenden a la joda y a la noche, cuando llegaba la hora de volver a sus habitaciones (tempranito, obvio), pasaban cosas: más de uno recibió una que otra sorpresita al abrir el cuarto.

Entre mucho asado y fernet (¡inviten!), al Seniors del Santo se le acabó la joda y ya está de vuelta en Mendoza. Pronto volverán a competir oficialmente y el año que viene, cita obligada, se irán por ahí una vez más. Mal no la pasan.